El desierto de San Francisco 49ers

Publicada
25/01/2017

Los San Francisco 49ers cierran una temporada nada digna de la historia de este equipo históricamente ganador. Con cinco anillos en su palmarés y jugadores tan diferenciales en la historia del deporte como Montana o Young. Un equipo de este calibre no debería cerrar la temporada con un triste 2-14 y salir de rositas. Sus fanáticos merecen más que esto.

Por lo visto, en las oficinas del equipo californiano saben que esta no es la dirección a seguir. Jed York ha entrado en acción y busca que su maravilloso estadio en Santa Clara tenga un equipo ganador que ayude a llenarlo, cosa que está siendo extremadamente difícil. Pero él tal vez tampoco está exento de culpa. Y más allá de ser un experto en economía, aun tiene que aprender muchísimo de su tío en lo que respecta al ámbito deportivo.

Todo empezó en el ultimo año de uno de los mejores entrenadores que ha tenido la franquicia. Llegar a tres finales de conferencia consecutivas, ganando una de ellas y quedando a pocas yardas de ganar la Superbowl no es nada fácil en una liga tan competitiva.

Jim Harbaugh sacó del pozo a un equipo que llevaba demasiado tiempo sin conseguir ser protagonista. Trent Balkee construyó un equipo con una defensa que daba miedo a cualquier rival. Todo parecía idílico, hasta que llegan las luchas de poder…

Con la salida de Harbaugh se inició el periodo de caída libre. Esa última temporada no fue del todo buena, pero la decisión de Balkee de colocar como HC a Tomsula únicamente parece ayudarle a él. ¿Por qué? Porque ya no tenía a un entrenador “problemático” que le hiciese el trabajo difícil. El año de Tomsula no será recordado. Con la llegada de Chip Kelly se estableció la mediocridad. Las dos únicas victorias han sido contra unos Rams recién llegados a LA.

¿Y cuál es nuestro punto? Verán: Balkee fue bueno construyendo el equipo, pero después de tantos fracasos y malas elecciones de draft, su puesto debió de quedar libre. York quiso mantener a su hombre de confianza en el cargo.

En la rueda de prensa realizada por el dueño de la franquicia quedó clara su intención de llevar el equipo a la cima. Su principal objetivo como dueño fue construir un estadio de primera que, además, fue financiado con dinero público. Al dejar de banda el aspecto deportivo tanto tiempo se ha dejado a la franquicia con una gran cantidad de salarios sin pagar a ex entrenadores. Recordemos: los Niners son el primer equipo en tener tres entrenadores diferentes en tres años desde ellos mismos, antes de la llegada de Walsh.

Sin HC ni GM, los mineros de la bahía se enfrentan a una reconstrucción muy larga. Si no se acierta desde el principio la cosa puede ser aun más difícil de lo que ya es. Estos dos son puestos de trabajo muy suculentos para cualquiera, quien construya este equipo lo hará suyo.

Es difícil ver a un equipo con gran historia, sea el equipo que sea, pasar una época deportiva como la que está pasando el equipo de California.


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